El cielo y el infierno
giran en torno a mí,
tan rápido,
que apenas puedo distinguir
el uno del otro.
Gira la rueda del mundo y la vida
yo me desplazo hasta el eje
y allí permanezco.
Intocado por el calidoscopio de rostros
descanso en el templo de mi soledad
y descubro que soy sólo un sueño
que están teniendo los demás.
¿ Cómo no darles mi amor ?
no quiero que me recuerden
como parte de un infierno.
Y quiero despertar en ellos lo mejor
lo más bonito y autentico.
Porque ahora me doy cuenta
que ellos son también mi sueño.
Viendo esto
¿ quien querría convertirlo en una pesadilla ?
¿ quien en un árido desierto ?